Durante el verano de 1897, el Duque de los Abruzos conducÃa una expedición al Monte San ElÃas, en una región glacial cercana a la costa de Alaska. Los exploradores buscaban La ciudad silenciosa de Alaska, un espejismo que muchos indÃgenas y buscadores de oro decÃan haber visto sobre un glaciar. C. W. Thornton, miembro de la expedición, escribió más adelante:
No hacÃa falta ningún esfuerzo de imaginación para ver una ciudad, la visión era tan nÃtida que hacÃa falta fe para creer que no lo era.
Otro testigo declaraba al New York Times:
PodÃamos ver perfectamente las casas, el diseño de las calles y los árboles. Aquà y allá, surgÃan los altos pináculos de grandes edificios, que parecÃan antiguas mezquitas o catedrales.
Algunas personas sostienen que el espejismo es la imagen de Bristol, ciudad inglesa situada a 4000 km del espejismo, pasando por el polo. Su aparición ha sido señalada todos los años, entre el 21 de junio y el 10 de julio.
(Quarterly Journal of the Royal Meteorological Society, abril de 1901).