Manchester campeón
Se consagro en la Liga de Campeones de Europa al ganarles desde tiros penal a Chelsea, en la primera final de la historia entre equipos ingleses, desarrollada en Moscú.
El partido terminó igualado 1-1 y en la definición por penales.
En la definición por penales los "rojos" estuvieron a punto de sucumbir por el penal atajado por Petr Cech a Ronaldo, pero Terry se resbaló y desvió su disparo cuando estaba "match point" y luego Anelka le ofreció su remate a las manos de Van der Sar.
Manchester tuvo un primer tiempo en el que fue claramente superior valiéndose de la habilidad de Cristiano Ronaldo, quien luego desapareció de la cancha y eso peso en el juego ofensivo porque los delanteros Wayne Rooney y Tevez tuvieron poco contacto con el balón.
Chelsea, en tanto, arrancó dormido pero se encontró con la igualdad sobre el final del primer tiempo, lo cual le dio un envión anímico para pasar a dominar el juego en el complemento, aunque le costó transformar la ventaja en la red.
Si bien Manchester dominaba por izquierda encontró la apertura a los 26 minutos desde el otro sector tras una buena combinación entre Paul Scholes y Wes Brown, que derivó en un centro para Ronaldo, quien definió de cabeza al palo derecho del arquero Cech.
Sin embargo, Chelsea, que estuvo ausente durante toda la primera mitad, encontró el inmerecido empate tras una combinación nefasta para Manchester: Michael Essien remató desde afuera, la pelota rebotó en dos ocasiones y le quedó servida a Lampard, quien definió ante un Van der Sar caído por un resbalón.
En la segunda etapa, Chelsea salió a jugar con otra mentalidad y, beneficiado por la "desaparición" del conductor rival Ronaldo, inclinó la cancha a su favor contando rápidamente con dos chances de adelantarse con remates Essien y Ballack que se fueron desviados.
El suplementario mostró otro partido, con un atractivo ida y vuelta: los "rojos" arrancaron mejor y estuvieron cerca de concretar a los 2 minutos con la primera jugada colectiva en todo el partido entre Tevez, Rooney y Giggs, pero en la jugada siguiente una combinación rival terminó con un tiro en el travesaño de Lampard.
De fútbol, poco y nada. Manchester buscó un poco más y Chelsea se retrasó por el jugador de menos, pero la sensación que quedó es que ambos se preocuparon más por no perder que por ganar y por ende el encuentro derivó en los penales que consagraron a los "rojos".