No es una coincidencia: corren malos tiempos para los bloggers, que lo vengo diciendo. En otro sentido y en otras materias, José Mendiola publica este artículo en El Confidencial.com.
Reproduzco un fragmento. Puedes acabar de leerlo en el confidencial.
El blogger es una figura difusa entre periodista y columnista, que está cobrando cada vez más fuerza en la red y cuya profusión está provocando situaciones llamativas, algunas incluso rayando lo pintoresco. Y si no que se lo digan a un profesor de primaria de Cartagena, quien decidió pasar la Semana Santa de camping en la jienense sierra de Mágina, y reflejarlo en su blog titulando la entrada "Mágina mágica", jugando evidentemente con las palabras.
Pues bien, la breve e inocente entrada se dio de bruces con una reclamación de una abogada que advertía que el término "Mágina mágica" estaba registrado como marca, y advertía que retirara el artículo de forma inmediata, reservándose el derecho, en cualquier caso, de acudir a los tribunales. No parece que dicha demanda vaya a prosperar porque, de ser así, cualquier nombre propio acompañado de un adjetivo podría ser registrado y posteriormente denunciado. Pongamos como ejemplo "España cañí".
¿Creían que el recorte de libertades terminaba en los términos? Pues no, algunos también quieren apropiarse de los colores. Y así lo debió entender el operador de telefonía norteamericano T-Mobile, al exigir al principal blog de tecnología del mundo (Engadget) cambiar de forma inmediata el logotipo de su marca Engadget Mobile, explicando que el operador registró el color magenta en su logo y que esta coincidencia -a su entender- podía provocar confusiones. Así las cosas, instó al blog a retirar el color de todas sus páginas. Ahí es nada.
La respuesta de Engadget no se hizo esperar, y como respuesta cambió el color de todos sus blogs de la casa a un intenso magenta en señal de protesta. Pese a ello, T-Mobile llevó a los tribunales a otra empresa -el operador Telia- que también se empeñó en utilizar su color registrado en el logotipo. La justicia, como podrán imaginar, rechazó de plano la demanda. (...)
-