CafetÃn, la ñata contra el vidrio y el frÃo de una tarde donde la selección de fútbol de Paraguay se llevó un victorioso empate con vistas al próximo mundial y nuestro combo argentino sumó otra lógica frustración.
Con un Basile afecto al grosero entretejido de su cabeza y fiestero viejo, un Demichellis desgastado y devaluado por un gato bailantero a quien se empomaron por $ 2 antes de saltar a la fama al menos toda la Villa 31 y que se llama Evangelina. Un Heinze que es más perro que Lassie, un Messi que es un espanto en la selección mayor, amén de ser un producto de las hormonas y más feo que la hostia, un Kun Agüero que debe tener flor de estómago al curtirse a la hija del Diego, Giannina, que es más fea que Sócrates y Quasimodo juntos, y que solo opera de pesquero para convertir sus goles al mejor estilo Pasculli.Verón, pecho frÃo y traidor vendido está lesionado. Menos mal.Lejos están los tiempos donde un Pekerman se erigió en un técnico antisistema, lejos del glamour fashion de los millonarios jugadores de Europa y apostó a un equipo sin estrellas, con hambre de gloria y no este patético negociado con Grondona al frente y el esperpento de Basile sobre quien cabe decir lo siguiente.Basile recién ganó un campeonato ya viejo y anciano y con un equipo de Boca regalado que se lo dejaron hecho.AsÃ, cualquiero porque sino, aún seguÃa sin ganar nada.
elcuervolopez