DOMINGO 27 DE JULIO DE 2008
Aunque nunca compres un libro sobre Kabbalah, o tomes una clase en lÃnea, o asistas a uno de nuestros eventos o festividades en vivo; si sólo leyeras este correo electrónico y yo tuviera la oportunidad de compartir contigo un secreto que te cambiarÃa la vida, serÃa este:
Los semejantes se atraen
Dios, desde una perspectiva kabbalÃstica, no es un hombre barbudo en la cima de una montaña, un ser omnipotente y juez, sino una fuerza de solidaridad, preocupación y amor. Cuando apaciguas tus pensamientos y te apartas de tus sentimientos ?y sólo irradias preocupación por los otros? obtienes afinidad con Dios.
Y en el momento en que creas esta conexión, te estás conectando con esta fuerza. De aquà es de donde proviene la satisfacción.
Es por ello que ama a tu prójimo fue la revelación de una tecnologÃa, ¡no un ideal moral!
Hoy, sé Dios.
Sé considerado sobre las circunstancias que otros atraviesan.
Sé feliz por la felicidad de los otros.
Sé amable con las personas sin una buena razón.
Sé la fuerza creadora que puedes ser.
Todo lo demás se arreglará por sà solo.
Kabbalah